Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

sábado, 25 de enero de 2014

Being a part of somewhere apart.


Retorno a terreno peligroso, desconocido, extraterrestre.

Camino con prisa, a veces procuro correr, y siento que bajo mis pies no hay más que barro que se desliza sin dejar que me mueva. La brisa anuncia un invierno frío con mañanas primaverales, en el que me protejo tras el abrigo de mi propia piel tan pronto como derrocho energía girando alrededor de los árboles sin ton ni son. Estoy hecha un remolino, a veces móvil, a veces regocijado entre mi propia trayectoria enrevesada. Mis ojos oscuriclaros empiezan a confundir las verdaderas razones de cada cosa que me pasa, ya lo asocie a estaciones, a cosas de psicología incomprensibles, a astros o a domingos. Sin quererlo canto nanas a las piezas de los puzzles para procurar que se junten incluso sin poseer siquiera hendiduras, cuando ni siquiera forman parte de ninguna parte. 



Si tuviera que decir a dónde pertenezco ahora mismo diría que a la luna, seguramente, o quizá al mullido resguardo de algún bivalvo ya sin vida del fondo del mar. Sentirse un lunático, un extraterrestre en tierra propia no es algo desconocido para mi velero viajero, y sabe bien qué es lo que debe hacer para no vagar a la deriva sin rumbo ni norte. 


Basta ya de formar parte de ninguna parte. Re-formaré parte de algún lugar aparte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario