Ayer...
Recuerdo ese ayer como si fuese hace una milésima de segundo.
No tenía programado escribirte hoy, la verdad; para ser sincera, no había siquiera caído en la idea de volver a pensar sobre ello nunca. Sobre ti, sobre ese ayer que ya no va a volver, sobre las tentaciones que me hacías saborear sin llegar a rozarse con mis labios, sobre todo el amor que yo te reservaba y sobre lo bien que parecías esconder el que tú me tenías, el que me has revelado hace nada.
Supongo que ésta canción sobrevoló mi mundo fantástico de repente y cayó estrepitosamente sobre él, queriendo que te presentase ante mi memoria como El fantasma de un recuerdo imperfectamente perfecto.
...mis problemas parecían tan lejanos...
Contigo se me paraba el mundo. Era el simple hecho de verte de lejos cada día antes de ir a clase el que me hacía estar feliz despierta y soñar contigo de noche; era pensar que debía darme prisa si quería saludarte lo que me abría los ojos a la siguiente mañana, porque de lo contrario habría seguido dormida viéndote junto a mi. Eras como una droga para mi, sin ti los días eran largos y pesados, mi sonrisa diaria salía tras cualquier simple demostración de que te importaba lo más mínimo. Tus palabras eran sueños, me hacían volar hacia un cielo infinito de estrellas en el que no existían nubes, ni aire. Nada más que nosotros y nuestro amor.
Aquello era como un juego, un saber y dudar, un querer y evitar. Un duelo a las parejas en el que teníamos que lograr que el otro no se diese cuenta de cuántas soluciones conocíamos, ni de dónde mirábamos para no perderlas de vista; pero en la que no quería ganar ninguno a pesar de saber lo que pensaba el otro, por miedo a que fuese nuestra última partida y terminase.
Pero terminó, con un jaque mate para ti y una decepción llena de culpabilidad como mi herencia. Terminó con tu derrota y mi viaje hacia otro duelo, del que salí a medias y con el mismo error de siempre, del que aún no se ha nombrado vencedor alguno. Pero ese es otro capítulo aún por concluir.
...I said something wrong, now I long for yesterday...
Todo cambia, sí. Tú cambiaste a pesar de lo mucho que procuré evitarlo; por muchas veces que repitieras mis palabras y consejos, nunca llegaste a entenderlos o a intentar ponerlos en práctica. Y por eso, sólo por eso, esa partida a las parejas no va a ser capaz de encontrar de nuevo los caminos hacia ambos, porque tú te extraviaste... Si supieras lo que te echo de menos, entenderías por qué sigo refugiándome en el calor de tu cuerpo cuando necesito rellenar el vacío de al rededor. Es como intentar engañar al estómago con migas de pan cuando no quieres comer pero tienes hambre. Hambre de pasado.
En fin. Supongo que ésto es todo lo que queda de aquella recopilación de recuerdos, canciones, poemas y frases que creí que no lograría saltar. La memoria de quien mejor recuerda de ambos, de quien más disfrutó al otro. De quien es incapaz de marcharse por miedo a que su última esperanza, tu cuerpo, desaparezca también para siempre.
I miss you.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario