No te haces una idea... No te haces una idea de lo bonito que es. Ser partícipe de tu más sincera intimidad; estar presente entre tus movimientos involuntarios y tus cambios de postura; poder observar tu pecho desnudo iluminado por las luces de la calle en blanco, negro y una indefinida escala de grisáceos azulados. Mirar tu sereno rostro desde ese lugar entre tu pecho y tu hombro donde mi cabeza reposa. Eres tan bonito...
Escucharte decir "más cerca" mientras estás dormido, dormirme y ser consciente de que tu abrazo me arropa; despertarme y descubrir que estás ahí de verdad. Observarte mientras espero despierta a tener ocasión de escaparme sin dejar rastro; escuchar de nuevo tu voz tras haber estado comunicándote únicamente con el ritmo impredecible de tu respiración.
Cuando vuelvo a estar sola, me parece imposible haber vivido algo tan mágico. Se me ocurre sentir haber estado cerca del cénit, a un paso del clímax de la maravilla; pero haberme faltado la eternidad. Ojalá las noches fueran mucho más largas para pasarlas junto a ti entre tus sábanas...
Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.
sábado, 29 de abril de 2017
Tengo tu olor impreso en la piel como un tatuaje temporal.
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