Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Mialægro.

En vísperas de Navidad el mundo entero se revuela. Las luces tintinean en las calles y la ilusión se esconde en las pupilas de los niños; y la gente, mientras tanto, se cuestiona las preguntas más olvidadas de la inmensidad de su mente.
A mí me rompía el alma lo que los hechos me obligaban a creer: que no te importaba nada, que no fui nada trascendente para ti. Qué curioso incidente el de cruzarme contigo y no verte después de haber repetido la escena mil veces en sueños y deseos que pudieran convertirse en pesadillas, ¡quién me lo iba a decir! Parece que en el gran motor del mundo se hubieran conectado cables y caminos y se hubiesen retomado las obras abandonadas de un paso iluminado. ¡Y no quepo en mí de alegría! Pues, aunque no estoy muy segura de a dónde me llevará esto, es bonito observar de nuevo las vistas.
En vísperas de Navidad, la magia hace de las suyas. Corretea por tejados y resbala en canalones, enciende chimeneas y baila en salones. El Lunes me sacó a bailar aunque no llevaba tacones; la música sonó y me atrapó entre dos canciones. Tu pasado, tu pasado, tu pasado... mis emociones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario