Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

martes, 26 de febrero de 2013

Vivo sumida entre recuerdos.

Esa sensación embriagadora cuando recuerdas algo muy bonito y sientes dentro magia, como si la fría memoria siguiese viva en el presente. Como cuando pierdes un padre y despiertas cada mañana con la impresión de que vas a volver a verle. Como cuando la soledad te envuelve por incapacidad de comprensión y te preguntas a dónde se fue aquella tarde junto al río; y la memoria de ésta, sin avisar, vuelve a tu mente y te hace sentir como en aquél momento, como si no hubiese ocurrido nada desde entonces; y después se va para dejarte ver que tienes a tu alrededor todas las paredes vacías donde antes había fotos, para dibujarte una estela de dudas que no serán resueltas en mucho tiempo. Tan fácil, desgarrador, directo y simple como eso.


 


Porque a veces sobran todas las palabras que buscas para decir lo que sientes.


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