Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

sábado, 21 de julio de 2012

Betrayed Love...


El amor.
Tan mágico, irresponsable, tan niño, tan envidiable.
Único, sensible, suave y con sabor a pasión. Deseable, irrompible, eterno,
Únicamente amor.
Duele, sí, a veces es complicado querer cuando no lo deseas o no eres correspondido, pero es un sentimiento incontrolable, lo único sobre lo que los humanos no tenemos poder, lo más fuerte.
Sabemos que es amor cuando no somos capaces de escoger un día, una hora, un modo de besarse, quererse, cuando no sólo se regalan rosas el día de San Valentín; cuando se demuestra cada día.
Nadie es inmune a esta fuerza, aunque no todos la experimentan, quizá será por el destino, pero eso es otra cosa.

A menudo la gente escoge entre gustarse, enrollarse, liarse, o salir con alguien. De todas, es amor únicamente la última, y sólo en ocasiones.
El amor no llega poco a poco, cuando llega, lo sabes. No hablo de flechazos, son cosas distintas.
El amor nos domina a las personas, puede llegar a enloquecernos o cambiar nuestra vida; no podemos poner normas sobre él. ¿Liarse, enrollarse? Mentiras de la sociedad, eso no es amor, eso es deseo.
Salir con alguien significa comprometerse a serle fiel, a quererle y demostrárselo cada día, cada hora, sin importar nada más. No significa necesidad de besarse, solo en algunos casos; no significa decir: "el próximo día nos besamos". Significa ser improvisado, inesperado y recordado siempre.
Aunque en ocasiones la gente sólo busca tener pareja por otros intereses.
El amor a veces no funciona o no se es correspondido, pero no debemos cambiar nuestra forma de ser o hacer cosas irremediables. Siempre debemos saber cuándo tener la cabeza en su sitio y cuándo hacer alguna locura por amor.
¿Nadie se da cuenta del modo en que destrozamos su magia? ¿Tan poco importante es para la gente algo que para otras personas puede ser el centro de problemas del mundo?

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