Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

lunes, 21 de mayo de 2012

Y si, era una mañana de primavera.

De esas en las que te levantas oyendo musica, en las que no hay exámenes y te vistes con tu ropa favorita, como cuando eras pequeña y te emocionabas con ver un pajaro posado en la rama del arbol de tu jardin. Una mañana de esas en las que nada podria ser mejor, todo se completaba mas y mas por segundos y te sentias feliz, libre, que podias volar. En la que tus ojos brillaban como estrellas en el firmamento, y tu sonrisa enamoraba a cualquier adolescente que te veía, fuera cual fuese su edad. En la que las preocupaciones se olvidaban de levantarse de la cama, las lagrimas de cómo caer y las manos dibujaban mejor que de costumbre. Cuando sin haberlo conseguido antes sabias que podias dibujar un caballo en movimiento, escribir una poesia, relatar tu vida hasta entonces con un gesto, una mirada, un beso inocente. Cuando todo era fácil y había de esas mañanas, entonces, era vida. Y si, pequeña niña, te gustaba esa forma de sonreir, ese estilo de vida, ese modo de disfrutar de cualquier pequeño signo. Y por fin, despues de un año sin esas mañanas, con soles gélidos y relojes congelados en el tiempo, con nubes solidas y inusuales agujeros negros en una dimension demasiado perfecta, hoy ha sido una mañana de primavera. Te he echado de menos, ¿donde estabas?. Me habia olvidado de que le gustaba que yo agradeciese todo lo que tenia, y de que lo tomaba como un premio por el que debiese responder. Entonces esas mañanas salian del cajon remoto del olvido y te sonreian placidamente desde tu ventana. Y eras feliz, inmensamente feliz, solo te hacia falta la luz de un dia de primavera. 

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