Así que disculpa; si te reprocho lo que sea, en realidad te reprocho no tener tu cuerpo aquí, no abrazarnos, no haberlo hecho tanto como nos gustaría, quedarme con las ganas tras solo saborearte un poquito, y no saber cuándo recuperaré mi manjar.
Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.
sábado, 23 de marzo de 2024
Cara norte, a distancia
Siento el cuerpo frío, marmoleado, poco tocado, falto de falta de espacio. Los hombros tan desatendidos que imaginan la presión de un abrazo, un achuchón o un leve contacto. Tengo una necesidad tan grande de transmitirte las cosas al tocarte, al ser tocada, al apoyarme en tí al roce al pellizco al empujón y parón con mi palma en tu pecho y al beso con lengua en tu piel con mordisco, que me siento enjaulada de no poder alargar la mano y colarla por la pantalla desde la que sólo te reprocho más cosas, a pesar de nunca antes haber sentido tal libertad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario