Que sepas a agua y a crema de sol. Que me hagas esperar por el veredicto de si te desnudarás conmigo o no. Cuando noto una corriente o un hilo un poco más denso que el agua recorrerme el muslo ingrávido, pero hacia abajo, porque mi sumergido interior ha rechazado mi lubricación.
Oscurecer el alrededor en un día tan soleado,
tan verde y azul,
Y reemplazarlo u olvidarlo
por tus ojos,
por tu boca,
tu pelo,
tu cara,
Tus sensaciones
y las que me provocas.
Ardemos en un pecado infernal y dulce sin sentir una mísera pizca de calor. Nos amamos refugiados, rodeados bajo el agua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario