Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.

sábado, 5 de marzo de 2016

¿Tú crees que te creería?

No te haces a la idea de la cantidad de veces que pienso en ti a lo largo del día.
Por más que intente distraerme siempre hay un momento en cada tarea que hago que termina dedicado a ti. Rara vez es la que mi distracción contigo dura un segundo, y no te imaginas la fuerza de voluntad que tengo que hacer para apartarte de mi mente si pasa de dos.

Qué incertidumbre, qué impotencia no saber nada de ti y tener que autoprohibirme buscar cualquier mera evidencia de que aún existes.


"Sin embargo, la otra noche soñé contigo. Soñé que me querías, pero no estabas preparado para volver junto a mi. Quizá en el fondo soñaba con mi fuerte deseo de verte y de que aquello fuese así, así como con mi profunda e intolerable necesidad de estar sin ti de momento. Intolerable, sí, porque no veas cómo me cuesta admitírmela: de momento tu falta y la nostalgia se siguen apoderando de mí.
En cualquier caso, soñé que me querías; y aunque quizá solo se tratase del método de escape de un fuerte deseo, lo que más me preocupa es que por dentro tengo esa certeza. Pero, ¿y si no es real? Hace tiempo me respondiste, me dijiste que no me querías. No pude creerte. ¿Y si fuese verdad? ¿Si fueses capaz de decírmelo a la cara, mirándome a los ojos, sería yo capaz de creérmelo?
Ojalá algún día me des esta respuesta, ¿soy demasiado ilusa, o lo que siento es cierto?".

No hay comentarios:

Publicar un comentario