Aún me sigo preguntando de dónde sale todo.
jueves, 27 de junio de 2013
Yesterday love was such an easy game to play.
Y, sin quererlo, te odio tanto como te llegué a querer.
Y no fue poco...
Con el paso del tiempo el ahora nos ha camuflado, el pasado nos ha hundido en nuestra propia canción y los relojes han contado mucho de mi tiempo sin ti. Siendo aún soñadora como solía serlo, me corregiría y llamaría "demasiado" a ese tiempo, pero no, ahora ese para mí es el tiempo suficiente para aprender de ti y conocerte de verdad sin ser descubierta. Es triste, pero soy la misma incógnita para ti que cualquiera, soy la misma mirada exhaustiva que se pierde, la misma tentación incontrolada y la idéntica traición de todas tus cualquiera supuestamente especiales. Ya no sé si realmente algún día, fuera de todo el meollo de nuestra historia cualquiera, llegué a importarte; si no me hablas únicamente por cumplir. No se equivocaban cuando hablaban de las confusiones que despiertas, ni de tus hermosas y dulces mentiras, ni de tus globos pinchados por donde no se escapa el aire, sino los segundos de confianza y cosas reales... No se equivocaban cuando me advertían del peligro que corría a tu lado, ni cuando negaban que pudiese separarme de ti aún queriéndolo. Y tampoco me equivoco yo si afirmo que eres como un trágico cuento de hadas, que en realidad no existe, y que termina triste.
Ahora dime, ¿qué ves, sino decepción y muerte, en estos ojos verdes que fotografiaste? Sí, sufren y, ¡qué raro!, otra vez, lo hacen por ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario