Porta - No eres tú.
Ya no eres tú,
tú a mi no me entiendes,
el tiempo cambia a las personas,
las personas mienten.
Y yo ya no te creo,
estás diferente,
y no soy yo, dices que tú tampoco,
¿será el presente?
Todo vino de repente
así que ni me lo creía,
lo digo seriamente:
dime qué de mí sería
si te fueras si pudieras
sentir lo que siento
dentro de este cuerpo
que parece de cemento.
Sé que soy uno entre cientos
tan sólo, y te juro
que puedo darte todo,
de algún modo lo aseguro.
Y siento que para ti no es duro,
y miento
si te miro a los ojos
y digo que me arrepiento.
No es justo,
explícame qué ocurre,
por favor, no eres tú,
entonces ¿de quién coño es el error?
Jamás entenderás
cómo me siento en este instante,
quizás si estuvieras en mi lugar
sería diferente.
Estás distante y
si soy importante para ti,
sólo pido explicaciones,
aunque no las debería pedir.
Serás mi bendición,
mi perdición, y tus rayadas
podrían terminar por destrozar
un cuento de hadas.
Ya nada es igual,
me cuesta olvidar,
soy yo el que está mal...
No eres tú
quien llora desconsolado
y ha borrado
los recuerdos que me dabas
cuando estabas a mi lado.
No eres tú quien está medio tirado
en el suelo sin consuelo,
en un duelo
con el ego destrozado.
No eres tú quien tiene pesadillas
todos los días
y llora en agonía
soñando lo que tenía.
No eres tú quien falló
y ahora cumple condena,
no eres tú nena,
el que está así soy yo.
¿Sabéis cuál es la diferencia?
Que yo me quiero suicidar,
ella me quiere olvidar
y me hiere su indiferencia.
Se me agota la paciencia,
no puedo esperarte más,
es el arte de olvidarte
porque nunca volverás.
Me das dolor y sufrimiento,
sin sabor, abatimiento,
yo le cuento lo que siento
y el tormento es un horror.
Por un error ahora el viento
ya no sopla igual de lento,
y si miento es el lamento
del tiempo sin nuestro amor.
Con el calor de aquella carta
derretí la relación,
y de la tarta se apagaron
las velas de la pasión.
Un latido y el corazón herido,
desamor fingido,
he bebido y he vivido
y no olvido mi dolor.
La pluma de mis alas arrancadas me recuerda
que fui yo quien saltó,
pero tú fuiste quien
ató al cuello la cuerda.
Ya no respiro,
si lo hago,
es del humo de cenizas
que volaron de un soplido.
Ya no pido que regreses
y me beses sin sentido,
si han sido 7 meses,
7 veces he nacido.
Peor que las pesadillas
y no poder despertar,
es estar despierto en vida
sin nada en lo que soñar.
Ya nada es igual,
me cuesta olvidar,
soy yo el que está mal...
No eres tú
quien llora desconsolado
y ha borrado
los recuerdos que me dabas
cuando estabas a mi lado.
No eres tú quien está medio tirado
en el suelo sin consuelo,
en un duelo
con el ego destrozado.
No eres tú quien tiene pesadillas
todos los días
y llora en agonía
soñando lo que tenía.
No eres tú quien falló
y ahora cumple condena,
no eres tú nena,
el que está así soy yo.
Y es que olvidar no es nada fácil,
perdonar tampoco,
el corazón es frágil,
tantísimo que el mío está roto.
Tan bueno
que parezco tonto,
soy un imbécil,
noto que pronto sólo te reconoceré en fotos.
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